Con más de 2,75 millones de hectáreas, España cuenta con la mayor superficie mundial dedicada al cultivo del olivo. Somos líderes en producción y comercialización de aceite de oliva, pero ¿cuáles son las variedades que más se cultivan en nuestro país?  

Según datos de la web Variedades de Olivo, hay un total de 2050 variedades de olivo en todo el mundo y en España tenemos más de 570 de ellas, siendo en su mayoría autóctonas. Cada uno de estos tipos de olivos genera a su vez distintas variedades de aceitunas, las cuales son usadas como aceituna de mesa o para la elaboración de aceite de oliva. Centrándonos en este proceso, cada olivo produce unas clases de aceitunas de las que resultan diferentes tipos de aceites de oliva con unas características únicas.

Top 5 variedades de olivo cultivadas en España

  1. Picual: es la variedad con mayor volumen y más importante en España, contando con prácticamente 1 millón de hectáreas. Es la clase de olivo predominante en la provincia de Jaén (un 97% de su superficie es de olivar picual), aunque también tiene presencia en Córdoba y Granada. Se trata de unos árboles vigorosos, de alta y temprana producción y con gran adaptabilidad a diversas condiciones climáticas. La aceituna picual es una de las más empleadas para el aceite de oliva debido al alto rendimiento productivo que tiene, su alta estabilidad a la oxidación y su alto porcentaje en oleocanthal. Su aceite es frutado y goza de una gran personalidad, con aromas que evocan la hierba o la madera fresca.
  2. Cornicabra: es la segunda variedad con más protagonismo en el territorio nacional con una superficie de unas 300.000 hectáreas, predominando en Castilla-La Mancha. Los olivos de cornicabra son menos vigorosos que los de los de picual, con una producción más tardía y menos abundante, pero con igual capacidad de adaptación a climas y suelos áridos. La aceituna cornicabra es apreciada por su alto contenido en aceite, el cual es frutado con un ligero toque amargo y picante, un sabor que recuerda a la almendra y que es suave al paladar.
  3. Hojiblanca: con una superficie de unas 220.000 hectáreas, la hojiblanca es la tercera variedad más relevante en nuestro país. Se encuentra mayormente en Andalucía, más concretamente en las provincias de Córdoba y Málaga y, en menor medida, en Granada y Sevilla. Son árboles muy robustos, resistentes a altas temperaturas y de alta y tardía productividad. La aceituna hojiblanca es muy apreciada por su doble aptitud: como aceituna de mesa y para la elaboración de aceite de oliva. Su aceite es frutado con sabor a manzana, poco amargo pero, en ocasiones, con un fino gusto picante y dulce. 
  4. Lechín de Sevilla: la cuarta variedad más significativa con una extensión de 190.000 hectáreas. Predomina en la provincia de Sevilla aunque también se encuentra en Córdoba, Cádiz y Málaga. Son olivas vigorosas, con una tardía y buena productividad, aunque con una maduración temprana. También se adapta fácilmente a suelos pobres y a distintas inclemencias climáticas. La aceituna lechín da un aceite de frutado intenso con un equilibrio de sus atributos amargo y picante, suave al paladar y con un ligero sabor a almendra.
  5. Arbequina: siendo la quinta en relevancia, ocupa una superficie de unas 80.000 hectáreas y es la variedad más cultivada en Cataluña, su zona de origen. En los últimos años, su reputación ha ido aumentando haciendo que se llegue a plantar en más zonas, tanto nacionales como extranjeras. Este tipo de oliva es de vigor medio y muy precoz en la entrada en producción, con un alto rendimiento y una maduración temprana. La aceituna arbequina es de un tamaño pequeño y produce un aceite muy fluido y frutado, muy poco amargo y picante y con un sabor dulce que recuerda a almendras verdes.

Después de estas 5 variedades de olivo, encontramos otras como la Empeltre (mayor cultivo en Aragón y Baleares y también se cultiva en Tarragona, Navarra y Castellón); la Picudo (fundamentalmente en las provincias de Córdoba, Granada, Málaga y Jaén); la Morrut (en la provincia de Tarragona y en el norte de Castellón); la Sevillenca (en Castellón y en el sur de Tarragona); o la Blanqueta (en la Comunidad Valenciana, fundamentalmente en la provincia de Alicante).

Las variedades de olivos en Andalucía

Casi el 80% de la producción total española de aceite se encuentra en Andalucía. El clima de nuestra comunidad autónoma es perfecto para este cultivo y nuestra historia está íntimamente ligada al olivar y al aceite de oliva. ¿Qué tipos de olivos hay en Andalucía? Aquí os dejamos las 4 variedades de olivar y aceituna andaluza más destacadas.

  1. Picual: como no podía ser de otra manera, la picual también es la variedad más importante de Andalucía. 
  2. Gordal sevillana: se trata de una aceituna de mesa debido a su gran tamaño, su escaso rendimiento de zumo y su baja estabilidad a la oxidación.
  3. Hojiblanca: como hemos hablado anteriormente, el fruto es apto tanto como aceituna de mesa como para la fabricación de aceite.
  4. Manzanilla sevillana: como la anterior, se utiliza como aceituna de mesa y para la producción de aceite.

 

Sea como sea, la cantidad, calidad y variedad de olivos en España es insuperable. Cada vez son más los países que deciden apostar por el cultivo del olivar y nosotros es una riqueza de la que disponemos desde tiempos ancestrales. Valoremos el tesoro que tenemos y que nos rodea.